L'espace critique

 

 

 

La galería moderna clásica, es el limbo que hay entre el estudio del artista y el salón de su casa, allí donde las convenciones de ambos se dan cita sobre un terreno cuidadosamente neutralizado.

Brian O’Doherty

L’espace critique es una propuesta que sobrepone dos espacios tan distintos como el estudio (espacio de creación) y el espacio expositivo (espacio de muestra). 

El proyecto toma su nombre de la colección L’espace critique (Espacio crítico) de Éditions Galilée, dónde salió publicado por primera vez en 1974, Espèces d’espaces, una serie de textos breves relacionados con el concepto físico del espacio, del escritor George Perec. La versión en castellano del libro comienza con una introducción de Jesús Camarero titulada Escribir y leer el espacio, en el cual sostiene que el espacio y el tiempo son dos categorías que sirven para explicar toda realidad (…) porque una realidad no puede ser explicada, ni siquiera pensada, sin requerir la presencia de esta doble idea. Sin embargo, Brian O’Doherty describe en Inside the White Cube. The ideology of the gallery space, el espacio de la galería moderna como un espacio sagrado en que se anula simbólicamente la matriz del espacio- tiempo, con el fin de darle a las obras un carácter atemporal (y, por tanto, un valor duradero) en un sentido tanto económico como político. Como si la obra perteneciese ya a la posteridad, o estuviese en un limbo.

L’espace critique deviene una instalación formada por una cartografía tridimensional a escala de mis dos espacio de trabajo, mi estudio en Madrid y la terraza de mi casa materna en Alicante dónde trabajo en los meses de verano, utilizando los materiales que son más fáciles de conseguir en ambos espacios. Así pues la instalación se compone de 140 piezas de metacrilato de 30x30 cm/u, fáciles de adquirir en el barrio madrileño de Oporto y piedras de diversos tamaños recogidas en la sierra de Aitana en Alicante. Sobre estos materiales he reproducido con pintura acrílica, el patrón del suelo de terrazo de mi espacio de trabajo de Madrid y el de la terraza de Alicante, que casualmente, es el mismo. 

El carácter transparente de este material y la irregularidad del tamaño de las piedras permite que se visibilice también el color del propio espacio expositivo, haciendo aún más latente la sobre-posición de ambos lugares. 

Al colocar mi estudio dentro del espacio expositivo, se obliga a ambos a coincidir, subvirtiendo de esta manera sus propios discursos.

 

L’espace critique, 2019

Piedras,metacrilato y pintura acrílica

330 x 300 cm